VOTO DEL NAZAREO

EL VOTO DEL NAZAREATO
Pasaje: Números 6.
INTRODUCCIÓN 
El voto de nazareato o voto de nazareo, era una promesa de consagración o separación, para dedicarse al Señor. Uno de los nazareos mas famosos, fue Sansón. Su vida la conocemos en parte, y nos servirá para entender qué es el nazareato.
Veamos a continuación, algunas de sus características.   

I. ERA PRACTICADO, TANTO POR HOMBRES Y MUJERES (6:2a).
A. El pasaje citado, menciona: «…El hombre o la mujer que se apartare haciendo voto de nazareo,[a] para dedicarse a Jehová».
B. Por saber de Sansón, quizá pensemos que el voto nazareo era solo para los varones; pero no, la cita nos está dejando bien en claro que también las mujeres accedían a este voto. 
C. Aparentemente, Ana era una mujer que había tomado el voto nazareo. Eso se deduce a partir de la expresión «no he bebido vino ni sidra» (1 Sam. 1:15b) y por su vida piadosa de oración. También porque ella promete que, si Dios le da un hijo, el sería nazareo. Eso lo sabemos por sus palabras: «…yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.» (1 Sam. 1:11b). Ella estaba familiarizada con el voto nazareo.
D. Aplicación. Hoy, igualmente, hombres y mujeres podemos consagrar nuestras vidas para el servicio a él. Mas que las formas (no cortarse el pelo, no tener contacto con muertos, no beber bebidas alcohólicas); es el fondo, que tiene que ver con el servicio al Señor. Todos debemos ser nazareos de corazón y tener una vida dedicada a Dios.
II. TENÍA REQUISITOS QUE CUMPLIR (6:3-7).
A. Abstenerse de vino y de sidra (v.3a). Esto incluía las bebidas alcohólicas, las uvas frescas o secas (v.3b) y todo derivado de la uva (v. 4).
B. No debía pasar «navaja sobre su cabeza» (v. 5). Esto quiere decir, que no debía cortarse el cabello; por consiguiente, debía dejarse crecer libremente el cabello. 
C. No debía acercarse a persona muerta (v.6). Esto era un requisito tan estricto, que ni aun podía acercarse a personas muertas, así sean sus padres o hermanos (v.7).
D. Aplicación. Hoy el requisito es una vida santa, un «contrito y humillado». A ese corazón, no lo menosprecia el Señor. 
III. A VECES EL VOTO SE ROMPÍA (6:9-12)
A. Por diferentes circunstancias, a veces el voto se rompía, porque finalmente eran humanos o por casualidades y circunstancias. 
B. ¿Qué debía hacer en esas circunstancias? Las indicaciones eran precisas: (1) tenía que volver a purificarse (v.9a); (2) tenía que cortar sus cabellos al séptimo día (v.9b); (3) tenía que presentar sacrificios de dos tórtolas o dos palominos (v. 10). Uno era en expiación y el otro en holocausto y; (4) volver a santificar su cabeza (v. 11b), esto quiere decir, empezar todo nuevamente. Adicionalmente a todo esto, debía traer «un cordero de un año en expiación por la culpa» (v. 12b). 
C. Todo lo anterior hacía que su culpa sea olvidada y anulada su falta (v.12c), porque su nazareato había sido contaminado.
D. Aplicación. Hoy que estamos en el Nuevo Testamento, si hemos pecado voluntaria o involuntariamente, la Palabra nos dice: «Hijitos míos, estas cosas os escribo para que no pequéis; y si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo» (1 Jn. 2:1); y también: «Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.» (1 Jn. 1:9). Hay perdón para nosotros.
IV. EL VOTO PODÍA SER PERMANENTE O TEMPORAL (6:13-20)
A. En el caso de Samuel, parece que la intención de Ana, era que, si recibía el hijo de parte de Dios, ella lo dedicaría permanentemente. Sus palabras son: «…yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza» (1 Sam. 1:11b)
B. Pero el pasaje de Números, nos habla también de «el día que se cumpliere el tiempo de su nazareato» (v.13). Esto quiere decir, que había personas que hacían el voto por un tiempo determinado.  
C. Cuando esto llegaba, tenía que hacer los siguiente: (1) tenía que hacer una ceremonia en el tabernáculo de reunión (v.13); (2) ofrecer una ofrenda a Jehová: un cordero de un año sin tacha en holocausto, y una cordera de un año sin defecto en expiación, y un carnero sin defecto por ofrenda de paz (v.14); (3) adicionalmente a esto, debía presentar «un canastillo de panes sin levadura, panes de harina refinada amasados con aceite, hojuelas sin levadura untadas con aceite, y también ofrendas de cereal y ofrendas líquidas» (v.15); (4) el nazareo podía recién cortarse los cabellos  y los ponía sobre el fuego que está debajo de la ofrenda de paz (v. 18b). Solo recién de esto, el nazareo podía beber vino (v.20)
D. Aplicación. Hoy en día queridos hermanos, nuestra consagración es permanente. Los que hemos decidido servir al Señor, lo haremos hasta que nuestro gran Dios nos conceda el don de la salud y la vida. No queremos ni podemos hacer otra cosa, que no sea servirle a él. Tenemos un nazareato del corazón permanente, como la otra Ana de Lc. 2:36-38. Ella, «…no se apartaba del templo, sirviendo de noche y de día con ayunos y oraciones»
CONCLUSIÓN
¿Cuántos, sean varones o mujeres, quieren ser como Ana? Una vida consagrada a Dios. Hermanos, a veces estamos tan ocupados con tantas cosas mundanales y superficiales. Hemos dejado de lado la consagración o dedicación exclusiva a Dios. Aun hay tiempo para volver a la senda del nazareato de corazón. Que el resto de nuestros días, sean para nuestro amado Señor. AMÉN  

Comentarios

Entradas populares de este blog

FILOSOFÍA DE LA PREDICACIÓN.

PLAN FINANCIERO DE DIOS

LA FE