SORDERA Ipuc Manantial
Pregunta Sermonaria:
¿Cómo podemos evitar la "sordera espiritual" y mantener nuestros corazones abiertos a la voz de Dios en un mundo lleno de distracciones y autosuficiencia?
Objetivo:
Exhortar a la congregación a examinar su relación con Dios y a reconocer la importancia de escuchar y obedecer su voz.
Advertir sobre las consecuencias de la desobediencia y la dureza de corazón.
Animar a los creyentes a buscar la reconciliación con Dios a través de Jesucristo.
La única historia de una nación que inevitablemente está ligada con la teología, es Israel. Desde su origen y todo el proceso intermedio hasta su reluciente final.
Nada hubiese pasado en ellos que Dios no arreglara. Dios ha sido el progenitor como se lo hizo saber a Faraón
Introducción:
La comunicación en las relaciones humanas.
Establecer un paralelismo entre la comunicación humana y la comunicación con Dios.
Introducir el pasaje de Salmos 81:11-12 y su contexto histórico, destacando la relación especial de Dios con Israel.
Éxodo 4:22,“... Israel es mi hijo, mi primogénito”. Y por ello en todo tiempo y cada reinado Él ha tenido injerencia; aunque el pueblo cometió el error de seguir el camino de las naciones desechándolo como Rey.
1 Samuel 8:7,19, Y dijo Jehová a Samuel: Oye la voz del pueblo en todo lo que te digan; porque no te han desechado a ti, sino a mí me han desechado, para que no reine sobre ellos. (y aunque Samuel, trató de persuadirlos), Pero el pueblo no quiso oír la voz de Samuel, y dijo: No, sino que habrá rey sobre nosotros.
El salmista redarguye al Pueblo la razón de su desgracia, porque el objeto de protección de Dios era su pueblo pero no a ultranza sino a voluntad, por ello lanza una voz lastimera.
¡Oh, si me hubiera oído mi pueblo, si en mis caminos hubiera andado Israel! En un momento habría yo derribado a sus enemigos, Y vuelto mi mano contra sus adversarios; Los que aborrecen a Jehová se le habrían sometido, y el tiempo de ellos sería para siempre”.
Los profetas increparon a los reyes y al pueblo para que oyeran a Dios, Isaías 48:18,
!!Oh, si hubieras atendido a mis mandamientos! Fuera entonces tu paz como un río, y tu justicia como las ondas del mar. Jeremías 9:2,3.
!!Oh, quién me diese en el desierto un albergue de caminantes, para que dejase a mi pueblo, y de ellos me apartase! Porque todos ellos son adúlteros, congregación de prevaricadores. Hicieron que su lengua lanzara mentira como un arco, y no se fortalecieron para la verdad en la tierra; porque de mal en mal procedieron, y ME HAN DESCONOCIDO, dice Jehová".
Fueron atrevidos con el Señor: Isaías 30:11 dejad el camino, apartaos de la senda, quitad de nuestra presencia al Santo de Israel.
Despreciar o desechar a Dios, es caminar en la vida sin pastor, andar a la deriva sin camino.
Isaías 53:3, Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto ..., fue menospreciado, y no lo estimamos”. El pueblo autosuficiente está condenado a perderse, o a sufrir hasta hallar donde anclar su barca de dolor.
Oseas 5:15, Andaré y volveré a mi lugar, hasta que reconozcan su pecado y busquen mi rostro. En su angustia me buscarán.
Jesús le presentó al pueblo de Israel un servicio adecuado a sus necesidades, con resultados inmediatos, pero al igual que el pasado, ellos lo desecharon desconociéndolo, y por ello el Señor se anticipa a profetizar la derrota, por la sordera que posee de la voz de Dios.
Lucas 19:44, y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto no conociste el tiempo de tu visitación.
Ese mismo ofrecimiento de Dios al pueblo de Israel y que lo rechazó, dio la posibilidad a las naciones de hallarlo.
Hoy, habiéndose Dios hecho carne, ha sido enviado por todas las naciones para encontrar a los verdaderos adoradores, que el padre ha venido a buscar para que lo adoren en espíritu y Verdad.
Al igual que a Israel, la sociedad en todas las naciones tiene una sordera mortal, pues anda tras su dureza de corazón, no ha querido aceptar la voz del Señor y rey del universo; ese anuncio de misericordia y reconciliación está vigente,cuando dijo: "Venid a mí y os haré descansar".
El hambre de poder y riquezas, no dejará mucho tiempo al mundo en paz, sino que, la desgracia llegará.
Hoy Jesucristo abre sus brazos y refugia a quien lo reciba y se esconda en su cuerpo místico, donde nada malo le pasará. Esto se logra en el bautismo en el Nombre de Jesucristo para el perdón de los pecados.
Conclusión:
Reiterar la importancia de mantener nuestros corazones abiertos a la voz de Dios.
Ofrecer una invitación a aceptar a Jesucristo como Señor y Salvador.
Aplicación:
Invitar a la reflexión personal sobre la propia relación con Dios.
Proporcionar ejemplos prácticos de cómo cultivar la sensibilidad a la voz de Dios: oración, estudio bíblico, meditación.
Exhortar a la congregación a evitar las distracciones y las actitudes que conducen a la "sordera espiritual".
Animar a buscar el bautismo en el nombre de Jesucristo, como medio de salvación.
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