ORDEN DE PRIORIDADES 22-12-2024


Forma iniciar una Consejería 
1. Dios 
2. Yo
3. El prójimo distribuido así: 
-Si es soltero: los padres.
-Si es casado: el cónyuge.
-Los hijos
-Los amigos, que se puedan confiar y acudir en un momento difícil.

Marcos 12-28,31

Pruebas bíblicas de la soberanía de Dios sobre la creación, la tierra, los animales, los minerales, la vida y las riquezas.

La cita de Jesús: "Dad a César lo que es de César y a Dios lo que es de Dios" establece una distinción clara entre lo terrenal y lo divino.

La Relación con Dios: Un Fundamento Espiritual

Más allá de la religión: La relación con Dios va más allá de las creencias religiosas formalizadas. Es una conexión personal y profunda que puede manifestarse de diversas formas, desde la oración y la meditación hasta el servicio a los demás.
Fuente de amor incondicional: Esta relación nos proporciona un sentido de propósito, consuelo y amor incondicional, que a su vez alimenta nuestras relaciones humanas.

2. El Amor a Uno Mismo: El Primer Paso
Autocuidado: Cuidar de nuestra salud física, mental y emocional es fundamental para poder amar y servir a los demás. 

El amor propio no es egoísmo, sino un reconocimiento de nuestra propia dignidad y valor.

¿Quién soy?" cuando te consideras hijo de Dios?

Al afirmar tu identidad como hijo de Dios, estás estableciendo una conexión profunda con algo más grande que tú. Esta conexión te otorga una serie de atributos y características que pueden ayudarte a responder a la pregunta "¿Quién soy?". Aquí te presento algunas posibilidades:

Un ser amado: Como hijo de Dios, eres amado incondicionalmente. Esta afirmación te brinda un profundo sentido de seguridad y valor.

Un ser espiritual: Tu esencia va más allá de lo material. Eres un ser espiritual con un alma inmortal.

Un ser en constante crecimiento: Como hijo de Dios, estás en un proceso continuo de aprendizaje y desarrollo.

Un co-creador: Participas en la creación del mundo a través de tus pensamientos, palabras y acciones.

Un miembro de una familia universal: Perteneces a una gran familia espiritual, conectada por el Espíritu Santo que aunque no lo vemos, lo sentimos.

Un ser con un propósito: Tu vida tiene un significado más allá de ti mismo. Estás aquí para aprender, crecer y servir.
¿Cómo puedes profundizar en esta identidad?

Meditación y oración: Dedicar tiempo a la reflexión y la conexión espiritual te ayudará a fortalecer tu identidad como hijo de Dios.

Desarrollo personal: Invertir tiempo en nuestro crecimiento personal nos permite ser mejores versiones de nosotros mismos y establecer relaciones más saludables.
3. El Amor al Prójimo: Un Espectro Amplio
La familia: La familia es el primer núcleo social y el lugar donde aprendemos a amar y a ser amados. Los padres, cónyuges e hijos ocupan un lugar especial en nuestras vidas.
Amistad: Los amigos son nuestra familia elegida y nos brindan apoyo incondicional en los momentos difíciles.
Comunidad: Nuestra comunidad más amplia, incluyendo vecinos, compañeros de trabajo y miembros de organizaciones, también merece nuestra atención y cuidado.
El prójimo necesitado: El amor al prójimo se extiende a todos los seres humanos, especialmente a aquellos que son más vulnerables o marginados.

Desafíos y Complejidades
Equilibrio: Encontrar el equilibrio entre nuestras diferentes relaciones puede ser un desafío constante.
Conflictos: Las relaciones humanas son inevitablemente complejas y están sujetas a conflictos. Aprender a resolver estos conflictos de manera constructiva es esencial.
Cambio: Nuestras relaciones evolucionan con el tiempo, y lo que es importante para nosotros hoy puede no serlo mañana.
5. Ampliando la Perspectiva
Amor universal: El amor no tiene límites y puede extenderse a todos los seres vivos y al planeta mismo.
Servicio a los demás: Servir a los demás es una forma de expresar nuestro amor y conexión con el universo.

La espiritualidad en todas las relaciones: La espiritualidad puede enriquecer todas nuestras relaciones, desde las más cercanas hasta las más lejanas.
Preguntas adicionales para reflexionar:

¿Cómo puedes cultivar una relación más profunda contigo mismo?
¿Qué significa para ti el amor incondicional?
¿Cómo puedes expresar tu amor a los demás de manera más significativa?
¿Qué obstáculos te impiden amar más plenamente?
¿Cómo puedes integrar tu espiritualidad en tus relaciones diarias?

En conclusión, la distribución del amor es un viaje personal y continuo. Al reflexionar sobre nuestras relaciones y buscar formas de cultivar el amor en nuestras vidas, podemos crear un mundo más compasivo y conectado.


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