6. SANTIFICACION: SEPARADO, APARTADO.
La Doctrina de la Santificación y la Santidad Practicada
I. Naturaleza y Significado de la Santificación
- Naturaleza histórica: La naturaleza de la santificación proviene desde el Antiguo Testamento como un sacrificio y un ritual (2 Crónicas 29:1).
- Significado principal: Significa declarar santo.
- Sinónimos: Santidad, consagración, santificado y santificar (hacer santo o consagrar).
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Ideas del vocablo Santo:
- Separación: Es un vocablo de la naturaleza divina. Representa aquello separado de todo lo terrenal y humano; su absoluta perfección moral y majestad divina.
- Dedicación: Separación del mal y dedicación a Dios y a su servicio (1 Tesalonicenses 4:3).
- El acto del hombre: Es volver la espalda a todo lo pecaminoso para con el alma y el cuerpo (separación total, no parcial). Quien se aparta de lo profano para el uso sagrado y el servicio de Dios es santificado (2 Crónicas 29:5-8; Levítico 27:14-16; Ezequiel 36:23; Éxodo 19:20-22; Números 8:17; Hebreos 9:3).
- La transgresión humana: La Ley prueba cuántos caminos abrió el hombre sin respetar las barreras de los mandamientos de Dios ("Cada uno se apartó por su camino", Isaías 53:6; Jeremías 6:16).
II. El Proceso y las Etapas de la Santificación
- El acto inicial en la salvación: La santificación se presenta como una obra ya ocurrida temprano en la experiencia cristiana (1 Corintios 6:11; Hebreos 10:14; Romanos 3:29). A diferencia de los sistemas religiosos que canonizan a los muertos, el Señor Jesús "canoniza" (declara santo) al creyente mientras vive para ser apartado a su servicio.
Las Tres Etapas de la Santificación:
- Pasada / Instantánea / Cumplida: Ocurre al arrepentirse, al bautizarse en agua o al recibir el Espíritu Santo.
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Presente / Progresiva: Continúa durante toda la vida del creyente (2 Pedro 3:18; 2 Corintios 3:18). Mientras la Justificación es un acto instantáneo, la Santificación involucra un crecimiento constante de gloria en gloria.
- Mandatos de crecimiento: Crecer y abundar en amor (1 Tesalonicenses 3:12), abundar más y más (1 Tesalonicenses 4:10), y perfeccionar la santidad en el temor de Dios (2 Corintios 7:1).
- Futura: La consumación final de la obra en el creyente.
III. Medios y Fundamento de la Santificación
- Por la Palabra y la Voluntad Divina: Cristo amó a la iglesia y la purificó en el lavacro de la Palabra; somos santificados mediante la ofrenda de su cuerpo hecha una vez para siempre (Efesios 5:25-26; Hebreos 10:10).
- Por la obra de Jesús en la cruz: Jesús condenó el pecado en su cuerpo (Romanos 8:3; Hebreos 2:14; 2:10-11; 13:12).
- Superioridad del sacrificio de Cristo: En el A.T., la sangre de animales (con muertes rápidas) y sus cenizas santificaban la carne del inmundo (2 Crónicas 29:20; Hebreos 9:13-15). La muerte de Jesús fue sacrificada, lenta, cruenta y deshonrosa. Por tanto, ¡cuánto más su sangre limpiará nuestras conciencias de obras muertas para servir al Dios vivo!
- Complemento (Cooperación): Dios y el hombre contribuyen. El hombre debe darle la espalda al pecado y acercarse, pero es Dios quien efectivamente calienta y santifica (como el hombre que se acerca al fuego).
IV. Resultados de la Santificación
- Hacer santo o santificar: A alguien mediante la gracia (Tito 2:11; Éxodo 29:43).
- Dedicación: Separar al hombre del mal para dedicarlo al bien y a Dios, tal como ocurrió con el tabernáculo (Éxodo 40).
- Hacer venerable lo que no tenía valor: Dios hace al hombre participante de la naturaleza divina por su presencia (Juan 17:17).
V. La Santidad Practicada por el Hombre
- Llamado práctico: "Seguid la paz con todos y la santidad sin la cual nadie verá al Señor" (Hebreos 12:14).
- Significado de Santo: Proviene del hebreo Kadosh/Quodsh, que significa "separado para Dios". No es un estado místico o angelical fuera de la realidad, sino una experiencia de victoria vivida hora tras hora que prepara al creyente para la venida del Señor.
- Dependencia de un Dios Santo: Isaías 6:3; 1 Pedro 1:15-16. Dios es de absoluta pureza moral. La santidad es el atributo que guarda la distancia entre Dios y el hombre.
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Objetivos de la santidad:
- Vivir apartado de contaminación en cualquier circunstancia (sin necesidad de encerrarse en un lugar aislado).
- Entender que la santidad no depende del entorno, sino de la obra interna que Dios hizo en el corazón (1 Pedro 2:9).
VI. Ideas Errores de la Santificación
- Desarraigo: Creencia falsa de que la naturaleza pecaminosa queda eliminada por completo e imposibilita volver a pecar. El creyente sí puede pecar y perder su alma si descuida su salvación.
- Ascetismo: Idea errónea de que castigar el cuerpo privándolo de forma extrema (como el celibato obligatorio o penitencias) produce mérito ante Dios. La Biblia solo respalda disciplinas espirituales correctas como el ayuno.
- Legalismo: Esclavitud a la Ley. El hijo de Dios obedece la Palabra por amor y filialidad, viviendo por encima de la ley y no como su esclavo.
Cómo llega una persona a la Santificación
La llegada de una persona a la santificación no es un logro humano ni el fruto de un esfuerzo propio aislado, sino un proceso divino en el que la gracia de Dios y la respuesta de fe del hombre se encuentran:
- Escuchar y creer la Verdad: El proceso inicia cuando el ser humano oye la Palabra de Dios ("Santifícalos en tu verdad; tu palabra es verdad", Juan 17:17) y reconoce su necesidad de ser limpiado del pecado.
- El Arrepentimiento Sincero: La persona decide conscientemente darle la espalda a la vida mundana, a la rebelión y a la práctica del pecado, volviéndose de corazón hacia Dios.
- Obediencia al Evangelio Pleno: Se experimenta la santificación inicial a través de la obediencia al mensaje apostólico: el bautismo en agua en el Nombre de Jesucristo para perdón de los pecados y la recepción del bautismo del Espíritu Santo, cuya presencia interna purifica el corazón.
- Consagración y Rendición Diaria: La persona reconoce que ya no se pertenece a sí misma, sino que ha sido comprada por precio. Por lo tanto, aparta su cuerpo, mente y conducta para el servicio exclusivo de Dios.
- Perseverancia Progresiva: Día a día, el creyente se mantiene en la Palabra, la oración y la comunión, permitiendo que el Espíritu Santo siga transformando su carácter de "gloria en gloria", haciendo de la santidad una práctica diaria hasta la venida de Jesucristo.
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