Firmes en tiempos decisivos
Tema: Firmes en tiempos decisivos
Texto base: 1 Crónicas 12:32
“De los hijos de Isacar, doscientos principales, entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer”.
“La pregunta no es si el mundo está cambiando… la pregunta es si la iglesia está discerniendo el tiempo que está viviendo. Porque cuando una generación pierde el discernimiento, termina adaptándose a la oscuridad en lugar de encender la luz.”
Introducción
Vivimos una época de cambios acelerados.
El mundo enfrenta guerras, tensiones geopolíticas, crisis económicas, ideologías que transforman la moral, y una creciente indiferencia espiritual.
En Colombia también vemos señales preocupantes:
Aumento de violencia en varias regiones
Polarización social y política
Debilitamiento de valores familiares
Normalización del pecado y la corrupción.
Generaciones creciendo sin conocimiento de Dios
Pero la Biblia ya hablaba de tiempos así.
Los hijos de Isacar, mencionados en 1 Cronicas 12:32, tenían dos características:
Entendían los tiempos
Sabían lo que Israel debía hacer
Hoy Dios busca una iglesia que tenga discernimiento espiritual y acción espiritual.
No estamos aquí para vivir con miedo.
Estamos aquí para ser luz en medio de la oscuridad.
1. Discernir los tiempos sin caer en temor
El profeta Daniel recibió revelaciones sobre la historia del mundo.
Daniel vio:
- Imperios levantarse
Imperios caer
Conflictos entre naciones
Tiempos de gran presión espiritual
Pero también vio algo más grande: Dios gobierna la historia.
Daniel 2:21 declara:
“Él muda los tiempos y las edades; quita reyes y pone reyes”.
Jesús retomó esta línea profética en Mateo 24:6-7:
“Oiréis de guerras y rumores de guerras… se levantará nación contra nación”.
Eso lo vemos hoy en el escenario mundial:
Conflictos en Medio Oriente
Rusia- Ucrania
Tensiones entre grandes potencias
Crisis humanitarias
Inestabilidad global
Pero Jesús dijo algo muy importante:
“Mirad que no os turbéis”.
La iglesia NO vive dominada por el miedo.
La iglesia vive sostenida por la FE en Jesucristo que es el mismo ayer, hoy y por los siglos.
2. Vivir en santidad en una generación moralmente confundida
Una de las señales espirituales que Jesús anunció es clara.
En Mateo 24:12 dijo:
“Por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará”.
La palabra “maldad” implica desorden moral y espiritual.
Hoy el mundo está experimentando:
Relativismo moral
Redefinición de la familia
Sexualización temprana de la niñez
Idolatría al dinero
Cultura del ego
Lo que antes se llamaba pecado, hoy se llama progreso.
Pero Dios siempre ha tenido un pueblo diferente.
En Daniel 12:10 dice:
“Muchos serán limpiados, emblanquecidos y purificados”.
Y el llamado final de la Biblia en Revelation 22:11 dice:
“El que es santo, santifíquese todavía”.
La iglesia no puede adaptarse a la oscuridad.
La iglesia debe brillar más fuerte.
3. Perseverar porque la historia tiene un final glorioso
Jesús dijo algo que debemos recordar siempre:
En Mateo 24:13:
“El que persevere hasta el fin, éste será salvo”.
El mensaje profético de la Biblia no es para crear paranoia.
Es para producir perseverancia.
El libro de Revelation repite una frase constantemente:
“Al que venciere…”
Esto significa que la vida cristiana es una carrera de fidelidad.
No gana el que empieza con emoción.
Gana el que termina con fidelidad.
4. Servir a Dios con urgencia en esta generación
Los hijos de Isacar no solo entendían el tiempo.
Sabían lo que Israel debía hacer.
La iglesia hoy tiene una misión clara.
Jesús dijo en Mateo 24:14
“Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo”.
Dios no levantó su iglesia solo para reunirse.
La levantó para:
evangelizar
discipular
restaurar vidas
rescatar almas
Y aquí entra la visión que estamos trabajando como iglesia:
Ganar dos amigos para Cristo por cada creyente.
Imaginen esto:
Si cada creyente gana dos personas:
la iglesia se multiplica.
Pero más importante que el crecimiento numérico es esto:
-Almas rescatadas del pecado y del juicio eterno.
-Aplicación pastoral para la iglesia
-En este tiempo Dios nos llama a cuatro decisiones:
1. Volver a una vida de oración profunda
No podemos enfrentar estos tiempos con una fe superficial.
2. Defender la santidad en nuestra vida diaria
La santidad comienza en:
el hogar
las decisiones
las conversaciones
el uso del tiempo
3. Perseverar aunque el mundo cambie
La cultura cambia, pero la Palabra de Dios permanece.
4. Convertirnos en ganadores de almas
Cada creyente debe preguntarse:
¿A quién estoy acercando a Cristo?
Cierre
Tal vez hoy hay personas aquí que sienten que su vida está lejos de Dios.
Tal vez:
Creciste en la iglesia, pero te enfriaste
El pecado te atrapó
Las preocupaciones del mundo apagaron tu fe
o nunca has entregado tu vida verdaderamente a Cristo
Escucha esto con claridad:
Jesús no vino para condenarte.
Jesús vino para salvarte.
El libro de Revelation 3:20 dice:
“He aquí, yo estoy a la puerta y llamo”.
Cristo sigue tocando el corazón de las personas.
Pero llegará un día donde la puerta se cerrará.
Hoy es día de salvación.
Hoy es día de reconciliación.
Hoy es día de comenzar una vida nueva.
Llamado a reconciliación con Dios
“Tal vez el mundo no nota que te has alejado de Dios… pero tu alma sí lo sabe. Y lo más hermoso del evangelio es que hoy Cristo todavía te está esperando con los brazos abiertos.
Jesús no está golpeando la puerta de una ciudad…
está tocando la puerta de corazones
Llamado a santidad y compromiso espiritual
“La mayor tragedia no es que el mundo esté lejos de Dios… la mayor tragedia sería que la iglesia pierda el fuego que una vez tuvo.”
Conecta con Matthew 24:13:
“El que persevere hasta el fin será salvo”.
Aplicación:
“Hoy Dios no está buscando creyentes cómodos.
Está buscando creyentes comprometidos.”
Llamado a ganar almas (con la visión de la iglesia)
“Si Cristo vino a buscar y salvar lo que se había perdido, entonces la iglesia no puede vivir solo para sí misma. Cada creyente debe convertirse en un puente entre un alma perdida y la gracia de Dios.”
Puedes conectar con Gospel of Matthew 24:14:
“Será predicado este evangelio del reino en todo el mundo”.
Frase final
“El mundo puede estar en tiempos difíciles… pero la iglesia está entrando en su momento más importante.”
Luego puedes terminar declarando:
“Hoy Dios está levantando una generación como los hijos de Isacar:
que entienden el tiempo,
viven en santidad,
perseveran en la fe
y rescatan almas para Cristo.”
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