BASTATE MI GRACIA
Texto Base: 2 Corintios 12:7-97 Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltase desmedidamente, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca sobremanera;8 respecto a lo cual tres veces he rogado al Señor que lo quite de mí.9 Y me ha dicho: Bástate mi gracia; porque mi poder se perfecciona en la debilidad. Por tanto, de buena gana me gloriaré más bien en mis debilidades, para que repose sobre mí el poder de Cristo.Lo primero que notamos al acercarnos al texto es que nuestro Dios es sabio y sabe cuándo responder. También observamos que este texto tiene varios posesivos: se repite la afirmación “mi gracia”, “mi poder”, pero luego encontramos a Pablo que manifiesta “mi debilidad”. Entonces entendemos que se conjugan dos expresiones del favor de Dios que se manifiestan para Pablo: su gracia y su poder.Pablo tuvo dos opciones: sus revelaciones o su debilidad, y escogió bien al decir: me gloriaré no en la grandeza de mis revelaciones, sino en mis debilidades.A veces pedimos que el Señor nos cambie las circunstancias (obstáculos, problemas y debilidades), pero el Señor, más que cambiar las circunstancias, quiere cambiarnos a nosotros, y usa esas circunstancias para transformarnos.El poder tiene una característica: se perfecciona. Y no se perfecciona en el que se cree fuerte, sino en nuestras debilidades. Todo lo que depende de nosotros es frágil, pero lo que depende de Dios es fuerte.Pablo dijo algo que también podemos decir nosotros: él dijo estar enamorado de Cristo, y eso mismo podemos afirmar. El enamorado se mueve solo; no ve peligro, dificultad, cansancio ni miedo.Un día le dije a la iglesia: “No les voy a pedir que oren ni que vengan al culto”. Pensaron: “Se descarriló el pastor”. Pero lo único que les voy a pedir es: enamórense del Señor.Lo único que podemos pedir al pastorado es que viva enamorado del Señor cada instante de su vida.Pablo dice que recibe todo por amor a Cristo, y añade: ahora me “gozo”. La alegría es circunstancial, pero el gozo es permanente. El gozo es una fuerza: el gozo del Señor es mi fortaleza.
Él dice que, así como nosotros, ha sido alcanzado por la gracia del Señor. La Biblia dice “gracia sobre gracia”; esto quiere decir que Dios nunca se queda sin recursos para ayudarnos. Para cada circunstancia de nuestra vida hay bendición inmerecida, ayuda inmerecida y ministerio inmerecido.Aunque hemos vivido momentos en que las circunstancias parecen sobrepasarnos, es ahí cuando el Señor nos dice: “Bástate mi gracia”.Y quien nos dice esto no es un directivo, ni un fondo de nivelación, ni un consistorio; quien lo dice es el Señor.Hay un verso que me inquieta, el que dice: “esfuérzate en mi gracia”. Pensaba: ¿cómo así que esforzarse en la gracia? Pero entendí que significa: saca fuerzas de la gracia de Dios.Ahora, el aguijón del que habla Pablo es una metáfora que indica una molestia constante. ¿Será que alguno de nosotros tiene o tuvo un aguijón? Puede ser algo familiar, ministerial, de salud, financiero o emocional.Pero notemos que, aunque Pablo tuvo un aguijón, este no eliminó su llamamiento ni canceló su unción. En medio de nuestros aguijones podemos seguir teniendo autoridad espiritual. El problema no es el aguijón, sino cómo reaccionamos ante él.Pablo sabía que, aunque menciona que el aguijón era de Satanás, Satanás está vencido. Y así como el aguijón revela nuestra debilidad, en Dios se revela su poder y su gracia.En Tito 2 vemos que la gracia nos enseña a renunciar a la impiedad para vivir piadosamente. La gracia actúa en el pasado, presente y futuro; actúa en todo tiempo.En 1 Corintios 15:10 vemos que la gracia produce humildad: “He trabajado más que todos, pero no yo, sino tu gracia”.Recibe tres consejos:• No disimules ni escondas tu debilidad delante de Él. • No midas tu eficacia por la ausencia de dificultades. • Aprende a descansar en la gracia, no en tu capacidad. Este pasaje nos enseña muchas cosas:La humildad es el habitáculo de la gracia.La humildad es más importante que un cargo distrital o nacional.La humildad es más importante que una predicación impactante.La humildad es más importante que un alfolí lleno de dinero.La escuela del Maestro tiene dos grandes materias: mansedumbre y humildad.Me he preguntado por qué el fruto del Espíritu termina en mansedumbre. El ejemplo de mansedumbre es el buey: tiene fuerza, pero la usa para producir en el momento correcto.El Señor, para la creación, extendió su poder; pero para salvarnos, extendió la supereminente grandeza de su poder.El fruto se desarrolla integralmente, pero madura progresivamente.
Gálatas 5:19• Pecados espirituales (fornicación, adulterio, lascivia) • Pecados doctrinales (idolatría, hechicería, herejías) • Pecados contra el prójimo (enemistades, pleitos, celos, iras, contiendas, disensiones) Se le presta atención a los dos primeros, pero en ocasiones se omiten los pecados contra el prójimo y se minimizan.Para los dos primeros se puede abrir un debido proceso, pero para el último, solo Dios puede abrir un proceso divino.Es posible que en este momento estés bajo un aguijón, pero hoy el Señor te vuelve a decir:“Bástate mi gracia”.
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