CUANDO TU CABEZA TIENEPRECIO
CUANDO TU CABEZA TIENE
PRECIO
Pasaje: Mt. 14:1–12.
INTRODUCCIÓN
Hubo un gran hombre, cuya cabeza tenía precio, solamente por haber confrontado a los poderosos y denunciado su pecado. Él no era malo, ni culpable; pero lo hicieron culpable de hablar la verdad, de hablar poniendo el dedo en la llaga, de no lisonjear, de no maquillar la vida de los gobernantes, como muchos hoy lo hacen. Todo eso, literalmente, le costó la cabeza. Veamos hoy, por qué sucede:
I. A VECES SUCEDE, POR SER UNA VOZ QUE INCOMODA A LOS PODEROSOS (vv. 3,5).
A. Los poderosos de esta tierra, querrán tu cabeza, cuando tu voz les sea incomoda (v. 5). No soportarán oír lo que tengas que decirles, porque los confronta, los desnuda, los pone en evidencia.
B. A parte del poder romano, centrado en Pilato; estaba también el poder judío, centrado en Herodes. Este último, se hacía llamar fraudulentamente, «rey de los judíos» (en Mt. 2:3, se refiere a Herodes el Grande, papá de este otro Herodes Antipas. El título, pasó de padre a hijo).
C. Aunque Juan el Bautista reprendió a Herodes, la más indignada, fue su esposa (cf. v. 8). Si Herodes era el hombre mas poderoso, su esposa probablemente, también fue la mujer mas poderosa. En ambos casos, la «falta» de Juan, fue haber «tocado» e incomodado al poder
D. Aplicación. Muchas veces, aun como creyentes, terminamos justificando la corrupción de los gobernantes y los poderosos de este mundo. Nuestra voz, tiene que ser una voz profética, que encara al poder, cuando no actúa con justicia o dentro de la ley. No estamos para complacer al poder, no estamos para masajear a los poderosos, sino, para ser firmes en nuestro valores y principios.
II. A VECES SUCEDE, POR DENUNCIAR EL PECADO (v. 4).
A. ¿Por qué querían matar a Juan el Bautista? No solo porque incomodó a los poderosos; sino también, por que lo hizo denunciando un grave pecado: Herodes se había casado con la mujer de su hermano Felipe (vv. 3b-4). Esto estaba prohibido por la Ley mosaica (Lv. 20:21).
B. Esto, no se lo perdonó ni Herodías ni Herodes. Herodías planeó cuidadosamente, cómo matar a Juan (Mc. 6:19). Herodes, no quería hacerlo, porque temía al pueblo (v. 5b). Pero Herodías fue más osada: esperó pacientemente el día del cumpleaños de Herodes (v. 6). Quizá esperó también cuando estaba totalmente ebrio y le hizo jurar que le daría, todo lo que pidiese la hija de Herodías (probablemente llamada Salomé; v. 7).
C. La hija de Herodías cumplió con su parte del plan: bailó y agradó a Herodes (v. 6). Ella, manipulada y dirigida por Herodías, pidió la cabeza de Juan el Bautista (v. 8). Las cosas estaban echadas contra Juan. Herodes, como buen político, no quiso cambiar su juramento, para que no lo vean como un rey débil. Se dio la orden, y la cabeza de Juan le fue presentada en un plato, a la hija de Herodías (v. 11).
D. Aplicación. No te calles ante el pecado, porque serás parte de él. No se trata de decir, «pero yo no lo hago». Santiago dice: «El que sabe hacer el bien y no lo hace, comete pecado» (4:17, DHH).
III. A VECES SUCEDE, A PESAR DE SER INOCENTES (v. 9b; cf. Mc. 6:20).
A. Muchas veces, querrán tu cabeza, no por ser culpable, sino a pesar que saben que eres inocente e integro.
B. Herodes, en el fondo, sabía que Juan era inocente: «Porque Herodes temía a Juan, sabiendo que era varón justo y santo, y le guardaba a salvo; y oyéndole, se quedaba muy perplejo,pero le escuchaba de buena gana» (Mc. 6:20).
C. Mucha gente nos odia, tan solamente porque somos cristianos. Nuestro «delito», es ser cristianos, ser diferentes al mundo. El mismo Jesús, luego, siendo inocente, fue declarado culpable y crucificado en una cruz. A veces, vivimos con una sentencia de muerte desde que conocimos a Cristo. Somos culpables de existir, de estar aquí, y ser luz que incomoda a las tinieblas.
D. Aplicación. Ánimo, si a Jesús sentenciaron siendo inocente, quizá lo hagan también con nosotros, por causa del evangelio. Lo terrible no es la muerte, sino la muerte sin Dios, sin nuestro Cristo y su salvación. Por lo cual, «…no temáis a los que matan el cuerpo, mas el alma no pueden matar; temed más bien a aquel que puede destruir el alma y el cuerpo en el infierno» (Mt. 10:28).
IV. A VECES SUCEDE, PARA UN PROPOSITO MAYOR (v. 12).
A. A pesar que la muerte de Juan el Bautista fue totalmente injusta, encontramos que, en los planes de Dios, no hay casualidades, o cosas que sucedan sin el control del Señor.
B. Alguna vez, había dicho Juan el Bautista: «Es necesario que él [Jesús] crezca, pero que yo mengüe» (Jn. 3:30). La DHH, lo traduce así: «Él [Jesús] ha de ir aumentando en importancia, y yo disminuyendo». A partir de la muerte de Juan el Bautista, el ministerio de Jesús, va en aumento. Por eso, le dieronla noticia a Jesús (v. 12).
C. Juan solo era la voz que abría camino a Cristo. Juan no era el centro, no era la «figura». Eso debería quedar bien en claro. Por lo cual, la forma de ir «disminuyendo», fue mediante su muerte. Esto suena duro, pero hay que recordar que, «Estimada es a los ojos de Jehová, la muerte de sus santos» (Sal. 116:15). Juan nos fue arrancado por la vía del martirio, y eso fue grande. Con razón, la iglesia primitiva, creía que la muerte, por la vía del martirio, era la forma mas elevada, de dejar el cuerpo, para unirse al Señor.
D. Aplicación. Aunque esto no parece tener lógica, aun nuestro sufrimiento y muerte, podrían servir, para un propósito mayor. A veces quisiéramos llegar a nuestro último día, en una cama de rosas o de algodones; pero no, los grandes hombres de Dios, llegaron a su último día, en sufrimientos, persecuciones, en dolores; pero fieles al Señor. Que lo que venga, sea lo que Dios ha dispuesto en su perfecta voluntad. No luchemos contra eso, ni procuremos cambiarlo por la comodidad que el mundo ofrece.
CONCLUSIÓN
No estamos aquí, para ser caja de resonancia de los poderosos. Estamos llamados a sujetarnos a ellos, en tanto actúen dentro de lo correcto y lo ordenado por Dios; pero no para halagarlos falsamente, a fin de no incomodarlos. Diremos la verdad, aunque nos cueste la cabeza.
AMÉN
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