MATRIMONIO
EL MATRIMONIO
“Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges;
pero a los libertinos y a los adúlteros los juzgará Dios.” (Heb. 13:4)
Los imperativos sociales promueven costumbres que orientan al ser humano a convivir con otros, con el fin de asociarse y protegerse mutuamente. Desde tiempos antiguos, el matrimonio ha sido una necesidad social y legal para la unión de personas, que desean convivir juntos y procrear conformando así una familia, aunque hoy se esté replanteando este concepto
Definición de matrimonio: Es la unión de una mujer y un hombre en una relación interpersonal, en la que cada miembro de la pareja conserva su propia identidad. En términos bíblicos, es la unión de dos personas (hombre-mujer) en una sola carne. (Gen. 2:24).
Origen: Dios diseñó el matrimonio; Él al principio creo un hombre y una mujer permitiendo que ellos, haciendo uso de su capacidad de tomar decisiones, eligieran unirse y a su vez les dio mandamiento. La biblia lo dice en los siguientes términos:
“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó. Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra… Entonces Jehová Dios hizo caer sueño profundo sobre Adán, y mientras éste dormía, tomó una de sus costillas, y cerró la carne en su lugar. Y de la costilla que Jehová Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre.
Dijo entonces Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada. Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne.” Genesis 1:27, 28 y 2:21-24)
Pero ¿qué es el matrimonio? ¿Cuál es su esencia? ¿Para qué fue establecido? Veamos:
1. Qué es: un estado que establece la unión entre un hombre y una mujer, en el que se unen bajo un pacto voluntario de fidelidad, ayuda, respeto, trato afectivo e intimidad sexual. Este Pacto del que se habla, está asociado directamente con Dios (Proverbios 2:17, Malaquías 2:14)
2. Su esencia: su razón de ser es “la unión y la complementariedad”. La Biblia señala que, “no es bueno que el hombre esté solo”, lo que indica la necesidad de compañía. Por eso Dios hizo al varón y luego a la mujer con el fin de evidenciar su propósito de complementariedad de la raza humana. Y vio Dios que fue “bueno en gran manera” (Gen. 2:18 y 1:31)
3. El propósito: Dios diseñó el matrimonio para preservar la raza humana mediante la procreación en un marco monógamo (Gen. 1:28), teniendo en cuenta que desde el principio Dios solo diseñó un hombre y una mujer, no dos mujeres y un hombre ni dos hombres y una mujer. El matrimonio es de dos. “Y los dos serán una sola carne”
Los hijos según el salmo 127:3-5, son “Herencia de Jehová”. Sin embargo, aquí juega un papel muy importante que la pareja decida engendrarlos (Juan 1:13) lo cual, supone cuidarlos, educarlos y direccionarlos. (Prov. 22:6)
Otro propósito del matrimonio es el Compañerismo, pues vio Dios que no era bueno que existiera un único ser humano por lo cual, en su diseño, estaba la creación de otro ser humano que en este caso fue la mujer. Equivalentemente, el matrimonio fue creado para la Totalidad. Eva llegó a ser la compañera del hombre, su ayuda y consuelo y Adán su amante y cuidador.
Finalmente, el matrimonio fue hecho para la “comunicación” como medio de reciprocidad. Una comunicación asertiva permitirá conversar positivamente, resolver conflictos de manera adecuada y trasmitir sentimientos mutuos que edifiquen la relación.
Es importante resaltar que la raíz de “Pareja” es “pars” (en latín) que significa dos iguales. Son dos personas que desarrollan, mantienen y profundizan una relación íntima y funcional. No es solo estar juntos: implica tareas, decisiones y competencias que permiten que la relación crezca, sea satisfactoria y resista conflictos y cambios. Son característica que se debería observar en el contexto del matrimonio tal y como fue al principio. Adán y Eva asumieron la vida juntos incluso, después de la caída.
De modo que el matrimonio es el estado legal y el espacio propicio para la convivencia, pues ser pareja, es articular la procreación, el compañerismo y la comunicación.
También es igual de necesario saber que el matrimonio es el único medio establecido por Dios en su Palabra para las relaciones sexuales entre un hombre y una mujer, pues la Biblia dice que ambos cónyuges deberán dejar sus familias de origen para establecer la propia y ser “una sola carne” (Gen. 2:24) Pablo, siglos después diría que ser una sola carne significa por eufemismo, tener “deberes conyugales” o relaciones sexuales en pareja (1ª Cor. 7:3)
Honrando el matrimonio.
El matrimonio por sí mismo es un estado en el que dos personas (hombre mujer) se unen para vivir juntos, como ya se ha citado anteriormente; sin embargo, cada uno de los cónyuges tienen la responsabilidad de “honrar” o darle dignidad a la institución matrimonial. Sin olvidar que el matrimonio establece nuevas responsabilidades al ser humano como cónyuges tales como amar, (Efesios 5:25, Tito 2:4); el respeto (Efesios 5:33; 1 Pedro 3:7); vivir sabiamente (1 Pedro 3:7); sometimiento mutuo, (Efesios 5:21, 22), Compañía, (Malaquías 2:14, Proverbio 2:17). Permanencia (1 Corintios 7:10 y Mateo 19:6), Ayuda mutua (Eclesiastés 4:9), Procreación (Juan 1:13), Educación a los hijos (Efesios 6:4) y fidelidad (Malaquías 2:14) El escritor a los hebreos lo diría de la siguiente manera:
“Todos ustedes deben honrar su matrimonio, y ser fieles a sus cónyuges;
pero a los libertinos y a los adúlteros los juzgará Dios.” (Heb. 13:4)
Algunas características del Matrimonio que le mantienen en el tiempo.
Si se quiere que la relación matrimonial sea agradable y perdure en el tiempo, se requiere a lo menos de algunas cualidades que se deben desarrollar e implementar por los miembros de la pareja:
1. Comunicación. Es expresar de manera cuidadosa y sincera sentimientos, necesidades y límites.
2. Confianza. En una relación se debe mantener claro el hecho que la relación es una, pero la viven dos personas por lo que se requiere de sinceridad, honestidad y sobre todo, delicadeza en el compromiso y el pacto matrimonial.
3. Resolución de conflictos. Aprender a negociar en las diferencias y explorar soluciones a los problemas, de modo que logren mantener la cohesión en la relación.
4. Gestión y regulación emocional. Identificar qué emociones surgen cuando tienen dificultades, procurar manejarlas en el momento para no deteriorar la relación.
5. Mantener la relación con Dios. Sacar a Dios de la ecuación cuando se es cristiano, no es sabio. Pues la biblia incluso en la elección de pareja dice que “El que halla esposa halla el bien, Y alcanza la benevolencia de Jehová.” (Proverbios 18:22) y asegura Pablo que en esa relación matrimonial y especialmente en el hecho de ser una sola carne, hay una metáfora que lo relaciona con la unión de Cristo y su iglesia (Efesios 5:32).
6. Mantener vivo el pacto. Dios a través del profeta Malaquías señala su inconformismo con los varones de Israel por romper el Pacto de Amor con la mujer con la que habían contraído su matrimonio y los cuestiona por la deslealtad hacia ellas (Malaquías 2:14, 15) Lo que quiere decir que la pareja debe procurar la fidelidad al pacto matrimonial, a su relación, porque, al fin y al cabo, nos casamos para vivir juntos y terminar juntos en el ideal de lo que Dios diseñó al principio en cuanto al matrimonio.
Marcos 10:6-9 lo dice magistralmente:
Pero al principio de la creación, varón y hembra los hizo Dios. Por esto dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne; así que no son ya más dos, sino uno. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo separe el hombre.
Comentarios
Publicar un comentario