CON ORACIÓN Y AYUNO
ABORDE EL AYUNO CON HUMILDAD Y SINCERIDAD En el tiempo de Jesús, los fariseos ayunaban con actitudes de orgullo y superioridad: El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres [ . . . ] ayuno dos veces a la semana . . . —LUCAS 18:11–12 Cada vez que está lleno de orgullo, es legalista y religioso, usted puede ayunar y orar todo lo que quiera, pero no verá muchos milagros. Los fariseos no veían ningún milagro ocurrir como resultado de su oración y ayuno. No tenían ningún poder. Jesús efectuaba todos los milagros, porque Él era humilde y lleno de misericordia, amor y compasión hacia las personas. Los fariseos no tenían más que túnicas largas puestas, túnicas sin milagros. No podían sanar ni un dolor de cabeza, ni una picadura de mosquito ni un uñero. No tenían el poder porque no eran humildes ni mostraban piedad. Jesús apareció y rompió todas sus reglas. Él sanó a l...