SOMOS MISION COLOMBIA 03-08-25
Somos Misión Colombia:
S. Juan 20:21 Entonces Jesús les dijo otra vez: Paz a vosotros. Como me envió el Padre, así también yo os envío.
Llamado a la Acción
Las palabras que acabamos de escuchar resuenan profundamente en nuestros corazones: "Somos Misión Colombia".
Y es que esta declaración no es solo un lema; es la verdad que nos define como creyentes.
No hacemos misiones como una tarea más en nuestra lista de pendientes. Somos misión por naturaleza, por convicción y por mandato divino.
Pensemos por un momento en nuestro Señor Jesucristo. Él nos dio el ejemplo perfecto.
.En Juan 20:21, Jesús le dice a sus discípulos: "Como el Padre me ha enviado, así también yo os envío." Jesús vino con un propósito claro:
buscar y salvar lo que se había perdido (Lucas 19:10). Y de la misma manera, nosotros somos enviados.
Nuestra identidad como hijos de Dios está intrínsecamente ligada a la misión de Dios para este mundo.
La Gran Comisión, encontrada en Mateo 28:19-20, no es una sugerencia, es un mandato: "Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo."
Este mandato abarca todo lo que somos y hacemos.
Como hijo de DIOS, no vivo para agradar al mundo, me visto diferente, camino diferente y pongo límites que el mundo no entiende.
No lo hago por religión o fanatismo; lo hago porque Jesús me transformó. Vivo para Dios con gozo, para que cuando el mundo 🌎 se derrumbe, sabrán a quién buscar.
Si los cristianos se viven igual con los del mundo: Como sabrá el mundo a quien acudir cuando su mundo se desborone?
Ser diferente no es una carga, es lo que soy, mi razón de ser, mi conducta, es mi identidad, mi gozo. Porque Cristo me salvo.
Miremos a nuestro alrededor:
Las misiones en Colombia son testimonio vivo de señales, prodigios y transformaciones.
¿Acaso no es glorioso ver cómo el poder de Cristo cambia vidas?
En 1 Corintios 2:4-5, el apóstol Pablo nos enseña que nuestra fe no debe depender de la sabiduría humana, sino del poder de Dios: "y ni mi palabra ni mi predicación fue con palabras persuasivas de humana sabiduría, sino con demostración del Espíritu y de poder, para que vuestra fe no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios."
Es este mismo poder el que vemos obrando hoy en nuestra nación.
Nuestra Misión en lo Local, Distrital y Nacional.
La misión comienza aquí, en nuestra propia comunidad, en el Manantial que Dios nos ha dado.
Nuestra misión local es ser luz en nuestras casas, en escuelas, en nuestros trabajos y en nuestros barrios.
El Evangelio debe ser vivido y compartido con nuestros vecinos y familiares.
Luego, se expande a nivel distrital. ¿Cómo podemos, como iglesia, impactar a nuestro distrito?
Apoyando a las congregaciones vecinas, uniendo fuerzas para evangelizar y manifestando el amor de Cristo a la sociedad.
Y por supuesto, nuestra misión nacional. Como IPUC Manantial, estamos llamados a ser parte de esta gran obra en Colombia.
Debemos orar por nuestra nación, apoyar a los misioneros que están en los rincones más alejados de nuestro país, y estar dispuestos a ir donde Dios nos envíe.
En Hechos 1:8, Jesús prometió: "pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra." Noten el patrón: Jerusalén (lo local), Judea y Samaria (lo distrital y nacional), y luego, lo último de la tierra (el mundo).
La misión se expande desde donde estamos hasta los confines de la tierra.
La Misión Global
Amada iglesia, ¡el mundo nos espera! Hay naciones y culturas que aún no han escuchado el nombre de Jesús.
Es nuestro llamado, como cristianos, llevar la esperanza del Evangelio a cada rincón del planeta.
Cada uno de nosotros, en nuestro rol, tiene un papel en esta misión global. Puede ser a través de nuestra ofrenda, nuestra oración constante, o incluso respondiendo al llamado de ser enviados.
En Isaías 6:8, el profeta responde al llamado de Dios: "Después oí la voz del Señor, que decía: ¿A quién enviaré, y quién irá por nosotros? Entonces respondí yo: Heme aquí, envíame a mí."
¿Quién de nosotros dirá hoy: "Heme aquí, envíame a mí"?
Un Llamado a la Acción
¡Es tiempo de exaltar y proclamar lo que Él ha hecho! ¡Unidos somos una voz, somos fuego, somos propósito, somos misión!
Hoy, quiero hacerte un llamado a la acción, a despertar de la pasividad y abrazar la misión que Dios te ha encomendado.
Si no has recibido a Cristo, hoy es el día para ser parte de la misión.
La primera misión de cada creyente es aceptar el regalo de la salvación que Jesucristo nos ofrece.
Si ya eres parte de la familia de Cristo, te invito a preguntarte:
¿Cómo estoy viviendo mi vida como un misionero?
¿Estoy siendo luz en mi entorno local?
¿Estoy orando por Colombia y por el mundo?
¿Estoy dispuesto a que Dios me use para extender su reino?
Te invito a tomar un compromiso hoy: Compromete a orar diariamente por las misiones.
Comprométete a ofrendar con un corazón generoso para apoyar a aquellos que están en el campo misionero.
Y, con un corazón abierto, pregúntale al Señor si Él te está llamando a ir, a llevar su palabra a algún lugar donde aún no ha sido escuchada.
¡Que Dios nos dé la fuerza, la convicción y la pasión para vivir como Misión Colombia!
Levántate, IPUC Manantial, porque no solo hacemos misiones, ¡sino que somos la misión de Dios en la tierra!
¿Qué paso, por pequeño que sea, estás dispuesto a dar hoy para vivir la misión que Dios te ha entregado?
Comentarios
Publicar un comentario