Respuesta a un Miembro que Diezma en Otra Congregación
Aproximación pastoral, bíblica y llena de amor.
Estimado/a hermano/a [Nombre del miembro], Aprecio mucho tu corazón generoso y tu deseo de apoyar la obra del Señor, especialmente al ver una necesidad en otra congregación.
Es un reflejo hermoso de tu amor por el Reino de Dios y tu sensibilidad hacia donde los recursos pueden ser escasos. ¡Esa es una cualidad admirable!
Sin embargo, me gustaría compartir contigo una perspectiva bíblica sobre el diezmo, que nos ayuda a entender el propósito y el lugar donde Dios nos llama a entregarlo. La Biblia nos enseña que el diezmo es la décima parte de lo que Dios nos da, y es pertenencia absoluta del Señor.
En Malaquías 3:10, Dios nos dice: "Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa..." El "alfolí" era el lugar donde se almacenaban las provisiones para el templo y para el sostenimiento de los levitas y sacerdotes que servían allí.
En el Nuevo Testamento, aunque el énfasis está en la generosidad y el dar con alegría (2 Corintios 9:7), el principio de sostener la obra donde somos alimentados espiritualmente sigue siendo fundamental.
Piensa en esto:Tu Hogar Espiritual: La IPUC Manantial es el lugar donde te congregas, donde recibes la Palabra de Dios, donde eres edificado/a, donde encuentras comunión, apoyo pastoral y donde tus hijos (si los tienes) son enseñados. Es tu "alfolí" espiritual.
Sostenimiento de la Obra Local: Tu diezmo es vital para que la IPUC Manantial pueda sostener a sus pastores, mantener sus instalaciones, llevar a cabo programas de evangelismo, discipulado, misiones y ayuda social en nuestra propia comunidad. Es la forma en que, como cuerpo, aseguramos que haya "alimento en la casa" para todos los que llegan y para el avance de la obra aquí.
Reconocimiento de Autoridad: Como vimos en Hebreos 7, Abraham dio los diezmos a Melquisedec como reconocimiento de autoridad. Al entregar tu diezmo en tu congregación local, reconoces la autoridad espiritual que Dios ha puesto sobre ti y contribuyes directamente al lugar donde Dios te está ministrando.
¿Significa esto que no puedes ayudar a otras congregaciones? ¡Para nada!La Biblia nos anima a ser generosos con todos y a apoyar la obra de Dios donde haya necesidad. Pero el diezmo, esa décima parte que es del Señor, está destinada primariamente para el lugar donde Él te alimenta y te cuida espiritualmente.
Más allá del diezmo, existen las ofrendas. Las ofrendas son cualquier cantidad que damos adicionalmente a nuestro diezmo, con un corazón generoso y movido por el Espíritu Santo.
Si sientes en tu corazón apoyar a otras congregaciones, ministerios o causas con menos recursos, ¡hazlo con alegría a través de tus ofrendas!
Así, cumples con el principio del diezmo en tu casa espiritual y extiendes tu generosidad a otras áreas del Reino.
Hermano/a, te animo a reflexionar sobre esto en oración. Dios honra la obediencia y la fidelidad. Al ser fiel en tu diezmo en la IPUC Manantial, no solo estarás bendiciendo nuestra congregación, sino que también abrirás las ventanas de los cielos para tu propia vida, y Dios mismo reprenderá al devorador por ti (Malaquías 3:10-12).Que Dios te siga bendiciendo y guiando en toda generosidad.Con amor y en el Señor,Tu Pastor
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