¿Qué Pasa si la Iglesia no Diezma?

Cuando hablamos de que "la iglesia" no diezma, nos referimos a la situación en la que los creyentes que conforman esa iglesia, de manera colectiva, dejan de practicar la generosidad bíblica, ya sea a través del diezmo o de las ofrendas voluntarias y proporcionales que el Nuevo Testamento enfatiza.

 Las consecuencias, tanto bíblicas como prácticas, pueden ser significativas y afectar profundamente la capacidad de la iglesia para cumplir su misión.

1. Implicaciones Bíblicas y Espirituales

Robo a Dios (Malaquías 3:8-9): Desde la perspectiva del Antiguo Testamento, la infidelidad en el diezmo era considerada un "robo" a Dios, lo que acarreaba una maldición de escasez y la falta de Su bendición sobre las cosechas y bienes del pueblo. 

Aunque el Nuevo Testamento enfatiza la gracia, el principio de que retener lo que es de Dios (o no ser generoso con Su obra) puede traer consecuencias espirituales sigue siendo relevante.

Falta de Provisión en la Casa de Dios (Malaquías 3:10): Si los diezmos y las ofrendas no llegan al "alfolí" (la casa de Dios), no hay "alimento" o provisión para el sostenimiento de la obra.

 Esto significa que los ministros no pueden ser sostenidos, las necesidades de la congregación no pueden ser atendidas, y la misión se ve obstaculizada.

Obstáculo para la Obra de Dios: La generosidad es una expresión de fe y obediencia. Si la iglesia no es generosa, esto puede indicar una falta de fe en la provisión de Dios o una falta de compromiso con Su Reino, lo que frena el avance de la obra.

Debilitamiento del Testimonio: Una iglesia que no puede sostenerse o que no es generosa con su comunidad puede dar un testimonio débil sobre la provisión y el poder de Dios.2. Implicaciones Prácticas y Organizacionales

Restricciones Financieras Severas: Sostenimiento Ministerial: La iglesia no podría sostener a sus pastores, evangelistas y personal ministerial. Esto afectaría directamente la dedicación a tiempo completo al ministerio.

Mantenimiento de Instalaciones: Se haría imposible mantener el lugar de reunión (alquiler, servicios, reparaciones), lo que podría llevar al cierre de congregaciones.

Programas y Actividades: No habría fondos para programas de evangelismo, misiones, discipulado, educación cristiana, ayuda social a los necesitados, o eventos comunitarios.

Expansión y Nuevas Obras: La capacidad de la iglesia para iniciar nuevas congregaciones o expandir su alcance geográfico se vería completamente limitada.

Impacto Negativo en la Misión y Freno a la Gran Comisión: La misión de "ir y hacer discípulos a todas las naciones" (Mateo 28:19) requiere recursos. Sin ellos, la iglesia no podría enviar misioneros, imprimir materiales, o utilizar medios para difundir el Evangelio.

Pérdida de Impacto Social: La iglesia a menudo es un agente de cambio social, brindando ayuda a los pobres, educación y apoyo. Sin recursos, su capacidad para ser "sal y luz" en la sociedad se vería mermada.

Desmotivación, Desgaste Interno y Carga para los Líderes:

 Los pastores y líderes se verían abrumados por las preocupaciones financieras, desviando su atención de la labor pastoral y espiritual.

Desánimo en la Congregación: La constante escasez y la incapacidad de llevar a cabo proyectos pueden generar desánimo y frustración entre los miembros.

Pérdida de Visión: La falta de recursos puede llevar a una iglesia a perder su visión y su dinamismo, enfocándose en la supervivencia en lugar de la expansión del Reino.En conclusión, la práctica del diezmo y la generosidad en la iglesia no es solo una cuestión de cumplimiento legalista, sino una expresión vital de fe, obediencia y compromiso con la obra de Dios. 

Cuando la iglesia (sus miembros) no diezma, se enfrenta a un doble desafío: 

una posible restricción de la bendición divina y una severa limitación práctica en su capacidad para operar, crecer y cumplir la misión que le ha sido encomendada.

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