LA OBRA DEL ESPÍRITU SANTO 08-05-25
Al hablar del Espíritu Santo hemos de decir que es el motor de todo, porque por Él se gestan las obras más increíbles que ser humano alguno pueda conocer.
Desde el principio de la creación, el Espíritu Santo está en acción, encontramos en el primer libro de la Biblia que el Espíritu de Dios se movía sobre la faz (cara) de las aguas, esta obra de moverse quiere decir que tiene vida en sí mismo, así es que Dios a través de su Espíritu siempre se ha movido en la tierra.
Ahora ¿Cuál es su obra? La obra o trabajo del Espíritu Santo es múltiple o sea que no es solo una cosa que hace.
Veamos entonces las obras del Espíritu Santo.
1.Él convence al hombre de pecado
-Juan 16:8-11 El que hayamos aceptado a Cristo en nuestro corazón no ha sido producto de invitaciones o consejos de los demás por bien intencionados que hayan sido, esto se ha dado porque fuimos convencidos por el Espíritu Santo, fue este quien tocó nuestro corazón desde lo más profundo y nos hizo caer en cuenta de lo bajo que habíamos caído y así convencidos fue que le recibimos.
2. Le guía al arrepentimiento - Romanos 8:4
Otro fascinante trabajo del Espíritu Santo es guiar al hombre al arrepentimiento, después que le convence, ahora le guía; cuando el niño esta pequeño como padres le tomamos de la mano para mostrarle el camino y que no se pierda, entonces le permite al hombre que dé media vuelta y cambie sus pensamientos para una vida mejor.
3. Le enseña a conocer la verdad - Juan 14:26
Una función del Espíritu Santo también es la enseñanza; enseña a vivir en armonía y a conocer la verdad para no ser engañados. Es posible que como creyentes nuevos vengan a tratar de desviarnos del camino, pero su Espíritu a través de la Palabra predicada le da conocimiento.
4.El Espíritu Santo lleva al hombre a otro nivel.
Es obra del Espíritu Santo es levantar al hombre de su condición pecaminosa y elevarlo a otra dimensión, ya no es más dominado por la carne, sino que se encuentra bajo la fuerza del Espíritu Santo, que le da una nueva manera de ver la vida que es la vida de Cristo.
El Espíritu Santo habla al hombre a través de la Palabra predicada
- Hechos 8:29; 13:2 Una función muy importante también es comunicar sus deseos a quienes le siguen, y la comunicación primariamente se da a través del habla, maravilloso esto porque no tenemos un Dios mudo, porque Él es diferente a los dioses que los hombres se crean, esos “tienen boca mas no hablan”, así es que cuando se predica la Palabra del Señor debemos prestar toda nuestra atención.
Él intercede
- Romanos 8:26. Otra de las características del Espíritu Santo es la intercesión, esta se da cuando en el creyente hay conflictos de diferentes tipos
(espiritual, emocional, personal), muchas veces no sabemos qué hacer o cómo pedir ante alguna situación, pero es allí donde entra en acción su obra de intercesión a favor nuestro.
Él consuela
- Juan 14:16 La acción de consolación del Espíritu es algo formidable, los discípulos iban a quedar solos después de que su Maestro se fuera y ellos tenían miedo, pero el Señor les dijo “no os dejare huérfanos… ” (Juan 14:18).
Quiere decir que estarían acompañados y su compañía se transforma en consuelo y alguien que esta consolado se siente feliz.
El Espíritu Santo fortalece al hombre en sus debilidades
- Efesios 3-16. Como seres humanos tenemos la tendencia a cansarnos y desanimarnos, pero es allí donde entra en acción su Espíritu para fortalecernos y animarnos a continuar adelante. Es por su Espíritu que podemos alcanzar a llegar al cielo.
La Obra del Espíritu Santo en la familia
Conclusión y Aplicación
Hermanos, hemos visto cómo el Espíritu Santo es el motor de la creación, quien convence, guía, enseña, eleva, habla, intercede, consuela y fortalece. Su obra es multifacética y esencial para la vida del creyente.
Ahora, ¿cómo aplicamos estas verdades a nuestras vidas y, específicamente, a nuestras familias?
Aplicación Práctica:
El Espíritu Santo en el HogarEn la Fidelidad: El Espíritu Santo nos capacita para ser fieles a nuestros cónyuges. Él nos da la fuerza para resistir la tentación, para amar incondicionalmente y para mantener la pureza en nuestros corazones y acciones.
Recordemos que la fidelidad no es solo física, sino también emocional y espiritual.
En la Relación de los Esposos: El Espíritu Santo es el pegamento que une a los esposos.
Él nos ayuda a comunicarnos con amor y respeto, a perdonarnos mutuamente y a priorizar las necesidades del otro.
En Efesios 5:22-33, se nos insta a llenarnos del Espíritu Santo, lo que transforma nuestra relación matrimonial, permitiéndonos someternos los unos a los otros en amor.
En la Relación de Padres e Hijos: El Espíritu Santo guía a los padres en la crianza de sus hijos en el camino del Señor. Él nos da sabiduría para enseñarles la verdad, paciencia para corregirlos y amor para demostrarles el corazón de Dios.
Asimismo, el Espíritu Santo capacita a los hijos para honrar a sus padres y obedecerles en el Señor, reconociendo la autoridad que Dios les ha dado.
En la Unidad Familiar: El Espíritu Santo es el Espíritu de unidad. Él nos impulsa a buscar la reconciliación, a resolver los conflictos con humildad y a mantener la armonía en el hogar.
Su presencia en la familia crea un ambiente de paz, amor y gozo, donde cada miembro se siente valorado y seguro.
ConclusiónEl Espíritu Santo no es una fuerza distante, sino un ser vivo y activo que desea transformar nuestras vidas y nuestros hogares.
Él es el secreto para tener familias fuertes, relaciones saludables y un legado de fidelidad y amor.
Por tanto, los animo a:
Buscar la llenura del Espíritu Santo diariamente.
Permitirle guiar cada área de sus vidas.
Confiar en su poder para transformar sus relaciones.
Depender de Él para ser fieles, amorosos y compasivos.
Al hacerlo, experimentaremos la plenitud de la vida que Dios diseñó para nosotros y nuestras familias, y seremos testigos del poder del Espíritu Santo obrando en medio de nosotros.
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