JUAN 20-17 NO ME TOQUES

Explicación de Juan 20:17 desde una Perspectiva bíblica 

El versículo de Juan 20:17, donde Jesús le dice a María Magdalena: "No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; pero ve a mis hermanos, y diles: Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios"...

Es un pasaje que ha generado diversas interpretaciones. Desde una perspectiva bíblica, este versículo se entiende dentro del contexto más amplio de la obra redentora de Jesucristo y la naturaleza de su resurrección.

Contexto Inmediato y General

Contexto Inmediato

María Magdalena, afligida por la crucifixión, encuentra el sepulcro vacío y luego se encuentra con Jesús resucitado. 

Su reacción inicial es de gran emoción y deseo de aferrarse a Él.

Contexto General: 

En el plan de salvación, la muerte, resurrección y ascensión de Jesús son eventos inseparables.

 La ascensión marca la culminación de su obra terrenal y su exaltación a la diestra del Padre.

Interpretación bíblica

Enfoque en la Ascensión: 
La frase clave "aún no he subido a mi Padre" revela que la ascensión de Jesús era un evento futuro y necesario.

 Jesús debía ascender para completar su glorificación y asumir plenamente su rol como Sumo Sacerdote y Mediador entre Dios y la humanidad (Hebreos 9:11-12 y 1 Tm 2-5).

Naturaleza de la Resurrección: 
El cuerpo resucitado de Jesús, aunque físico, era diferente al cuerpo terrenal. 

Estaba ahora glorificado, no sujeto a las limitaciones del tiempo y el espacio.

 El "no me toques"  indica que María necesitaba entender esta nueva realidad y relacionarse con Jesús de una manera más espiritual que física.

Aquí Jesús estaba prefigurando nuestro Sumo sacerdote perfecto Éxodo 29-15
Levítico 8-35

(((La Ley Bíblica para el Sumo Sacerdote en el Lugar Santísimo

La ley en la Biblia, específicamente en el Antiguo Testamento, establece reglas muy específicas sobre quién podía entrar en el Lugar Santísimo y bajo qué circunstancias. El Lugar Santísimo era la parte más sagrada del tabernáculo y luego del templo en Jerusalén.

¿Quién podía entrar?

  • El sumo sacerdote: Según la ley, el sumo sacerdote era la única persona autorizada para entrar en el Lugar Santísimo.

¿Cuándo podía entrar?

  • Una vez al año: El sumo sacerdote podía entrar al Lugar Santísimo solo una vez al año, en el Día de la Expiación, conocido como Yom Kippur.

¿Qué debía hacer?

En el Día de la Expiación, el sumo sacerdote realizaba una serie de rituales muy específicos:

  1. Preparación: El sumo sacerdote debía prepararse para este día con rituales de purificación.

  2. Sacrificios: Debía ofrecer sacrificios, primero por sí mismo y luego por los pecados del pueblo.

  3. Sangre del sacrificio: El sumo sacerdote tomaba la sangre de los sacrificios y la rociaba sobre el propiciatorio del arca del pacto, que se encontraba en el Lugar Santísimo. Este acto simbolizaba la expiación de los pecados del pueblo.

  4. Incienso: También quemaba incienso, cuyo humo llenaba el Lugar Santísimo.

Propósito

La entrada del sumo sacerdote al Lugar Santísimo tenía un propósito crucial:

  • Expiación de los pecados: El ritual principal era la expiación de los pecados del sumo sacerdote y del pueblo de Israel. Este acto buscaba reconciliar a Dios con su pueblo.

Pasajes clave

Los principales pasajes de la Biblia que describen estas leyes se encuentran en:

  • Éxodo 26:33-34: Instrucciones para construir el tabernáculo, incluyendo la separación del Lugar Santísimo.

  • Levítico 16: Descripción detallada de los rituales del Día de la Expiación.

  • Hebreos 9:6-11: En el Nuevo Testamento, se hace referencia a estas prácticas, destacando su simbolismo y su cumplimiento en el sacrificio de Jesucristo.

Estos rituales eran de suma importancia en la religión del Antiguo Testamento, y el Lugar Santísimo era un lugar de reverencia absoluta, representando la presencia misma de Dios.)))


Relación con la Iglesia:
 Jesús enfatiza la importancia de su relación con sus "hermanos", es decir, sus discípulos y, por extensión, la Iglesia. 

Su ascensión no lo alejaría de ellos, sino que establecería una nueva forma de comunión a través del Espíritu Santo.

Unicidad con el Padre
La frase "mi Padre y vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios" reafirma la unicidad de Jesús con el Padre. 
En la teología bíblica, Jesús es la manifestación del único Dios, y su relación con el Padre es la relación del Dios invisible con lo visible de Dios. Colosenses 1-15 NTV.

Implicaciones Teológicas

Culminación de la Redención: 
La ascensión es esencial para la culminación de la obra redentora de Cristo. 

A través de ella, Él entra en el Lugar Santísimo celestial para interceder por nosotros (Hebreos 4:14-16).

Nueva Relación con Cristo
El creyente, después de la ascensión, se relaciona con Cristo a través del Espíritu Santo, quien es el mismo Jesús manifestado en otra forma. 
Esta relación es más íntima y espiritual que una simple conexión física.

Unicidad de Dios: La declaración de Jesús sobre su Padre y su Dios subraya la doctrina bíblica de que hay un solo Dios, quien se reveló a sí mismo en el Antiguo Testamento y se manifestó plenamente en la persona de Jesucristo.

En resumen, Juan 20:17 no prohíbe todo contacto con Jesús, sino que enfatiza la importancia de su ascensión para completar su obra y establecer una nueva relación con sus seguidores, una relación basada en la fe y la comunión espiritual con el Dios único.

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