EL REY,ENTRA A JERUSALÉN
Pasaje: Varios de Mc. y Lc.
INTRODUCCIÓN
La última semana, en la vida terrenal de Jesús, empieza con su entrada triunfal a Jerusalén. Un domingo como hoy, él es recibido como rey, al viernes siguiente lo crucificaran, y el siguiente domingo resucitará con poder y gloria. A todas estas fechas, se le llama Semana Santa. No sólo son feriados para descansar, es un tiempo para recordar el más grande sacrificio hecho en la historia de la humanidad: el hijo de Dios muere, para salvar a la humanidad.
Hoy, veamos los hechos y dichos de esta entrada triunfal a Jerusalén, de nuestro Señor Jesús, el rey.
I. LA ORDEN DEL REY (Mc. 11:1-6).
A. Jesús aún no había llegado a Jerusalén. Sólo él sabe que va camino a la muerte. Él y sus discípulos aún estaban en Betania.
B. Desde allí, envió a dos de sus discípulos a traer un pollino (burro tierno).
C. No era cualquier pollino: «en el cual ningún hombre ha montado; desatadlo y traedlo»
D. ¿Por qué un burrito? (1) Para que se cumpliera la profecía de Zacarías (9:9); (2) Porque los reyes que venían en señal de paz, entraban siempre montados en un burrito y; (3) Porque no era la entrada definitiva la gran entrada triunfal, el entrará cabalgando un caballo blanco (Ap. 19:11-16).
E. Aplicación. Cuando Jesús ordena, sólo hay una posibilidad: obedecerle. Esto se debe hacer, aunque nos parezca algo sin sentido y sin utilidad. El Señor nunca se equivoca, tenlo presente.
II. LA ENTRADA DEL REY (Lc. 19:36-37).
A. Cuando Jesús empezó su ingreso, la gente tendía sus mantos sobre el camino. Esto era una señal de hospitalidad y reconocimiento de él como rey.
B. Había gozo (v. 37b) y alabanza (v. 38). La expresión que Lucas recoge es esta: «¡Bendito el rey que viene en el nombre del Señor; paz en el cielo, y gloria en las alturas!» (v. 38)
C. Mateo (21:8) nos dice que también cortaron ramas de los árboles y lo tendían sobre el camino. Esto era común cuando se recibían a los reyes o a los grandes generales, después de vencer en la guerra.
D. Aplicación. ¿Cómo recibes tú, a Jesús, en tu corazón?
III. EL RECIBIMIENTO DEL REY (Lc. 19:38; Jn. 12:13).
A. La gente lo recibió con júbilo y lo reconocieron como rey.
B. Sin embargo, no todos reconocieron a Jesús como rey, para otros sólo era un profeta más (Mt. 21:11).
C. Los fariseos querían acallar a la multitud de discípulos, les molestaba sobremanera, este recibimiento (Lc.19:39-40).
D. Los fariseos estaban enojados e impotentes, pues la gente iba tras Jesús cono rey (Jn. 12:18-19).
E. Aplicación. ¿Cómo recibes a Jesús, en tu corazón? ¿Lo harás el rey de tu vida? ¿Será uno más?
IV. EL LLANTO DEL REY (Lc. 19:41-44).
A. Al llegar a Jerusalén, Jesús llora. En los evangelios, solo se mencionan dos veces, esta es una de ellas.
B. No llora porque allí le esperará la crucifixión, sino por lo que le pasará a la ciudad. No llora por él, llora por ellos.
C. La ciudad seria rodeada y luego derribada (vv. 43-44). Esto se cumplió luego, en el año 70 dC.
D. Jerusalén es la ciudad del rey. Su llanto es por ella y por las personas. Jesús resucitará y estará bien, ellos tendrían mucho dolor.
E. Aplicación. Los judíos no supieron valorar el tiempo de su visitación. ¿Qué valor tiene la visitación de Jesús a tu vida?
Quien no lo valora, solo tendrá lagrimas luego.
CONCLUSIÓN
A pesar que este recibimiento fue maravilloso, Jesús sabía que no era su verdadero ingreso triunfal a Jerusalén. Él, no se dejó marear por este recibimiento momentáneo y fugaz. Sabía que su hora no había llegado, tendría que morir, resucitar y volver la segunda vez. Ya no sobre un pollino, sino sobre un caballo blanco. En ese momento, recibirá su título máximo: Rey de reyes y Señor de señores (Ap. 19:11-16).
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