SU HORA

Juan 2:4, “Jesús le dijo: ¿Qué tienes conmigo, mujer? Aún no ha venido mi hora”. Su hora.

Muchas horas han transcurrido en la historia de la humanidad, sin embargo, nadie de los que pasaron por esta tierra tenían tanta precisión para vivir cada hora de su vida como Cristo Jesús. No podía ser su nacimiento sino en esa misma fecha en que Cesar hiso el censo, y la gente ocuparan los hospedajes, y solo le ofrecieran ese establo donde los huéspedes dejaban sus animales. Para que se cumpliera Isaías 1:3, El buey conoce a su dueño, y el asno el pesebre de su señor; Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento. 

Con Jesús llegan unas horas amargas para el pueblo de Israel que lo desechó; Lucas 19:44. y te derribarán a tierra, y a tus hijos dentro de ti, y no dejarán en ti piedra sobre piedra, por cuanto NO CONOCISTE EL TIEMPO DE TU VISITACIÓN”. Para los gentiles llegaba las horas más felices; allí se establecía la hora en que la adoración tomaba otro sentido, ya no era la ubicación geográfica Jerusalén; pero tampoco era el lugar que tradicionalmente se usaba, el monte de Bethel. Juan 4:21, Jesús le dijo: Mujer, créeme, que la hora viene cuando ni en este monte, ni en Jerusalén adoraréis al Padre. Llegaba la hora de los adoradores no tradicionales, no inspirados. Sino la hora de los adoradores buscados, encontrados y formados por el mismo Padre Eterno. Juan 4:23. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad; porque también EL PADRE TALES ADORADORES BUSCA que le adoren.

Para hallar dichos adoradores, hubo la necesidad de una hora doble, la presente y la futura; la presente que hace de Cristo el objeto de la adoración de sus seguidores, los apóstoles y discípulos judios que le creyeron, y los que creerían en él, porque, estos igual que los judíos estaban muertos en delitos y pecados. Juan 5:25, “De cierto, de cierto os digo: VIENE LA HORA, Y AHORA ES, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán”. 

Jesús es espíritu que vivifica, porque es, 1 Corintios 15:45. "el postrer Adán, espíritu vivificante”. Por lo tanto, sus palabras transmiten lo más esencial, Juan 6:63. El espíritu es el que da vida; la carne para nada aprovecha; LAS PALABRAS que yo os he hablado SON ESPÍRITU Y SON VIDA”. También a sus palabras, los muertos un día resucitarán.

En Él, nada ocurrió fuera de su hora, pues aún su suplicio tenía su tiempo medido, Juan 7:30, Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora. Mateo 26:45. Entonces vino a sus discípulos y les dijo: Dormid ya, y descansad. He aquí ha llegado la hora, y el Hijo del Hombre es entregado en manos de pecadores.

El ser humano está expuesto a toda hora, lo expresó Jesús. Juan 7:6. “Entonces Jesús les dijo: Mi tiempo aún no ha llegado, más VUESTRO TIEMPO SIEMPRE ESTÁ PRESTO”. Aceptar a Jesucristo es permitir que cada hora tenga un objetivo para vivirla. Todo cristiano debe saber que no le ocurren cosas por casualidad en la vida, aun para morir por equivoco hay una hora, Juan 16:2. “… viene la hora cuando cualquiera que os mate, pensará que rinde servicio a Dios”. 

La hora de nuestro gran Dios y Salvador es exacta, su objeto de hacerse carne y habitar entre nosotros, fue precisamente destruir al que tenía el imperio de la muerte y a la muerte misma para así librarnos de su poder, dándonos su perdón en el bautismo en su divino nombre. Por lo tanto, es de sabios y prudentes, confiar solamente a él nuestra alma, además de creerle y esperar en Él. Él, es lo más importante porque resucitó para no dejarnos huérfanos, y quien quiere una eternidad de gozo, sabe que él es el camino, la verdad y la vida, y que su hora es exacta. Amigo mío, no te expongas a perder tu vida en cualquier hora. Haz que tú hora sea perfecta y exacta en las manos del que es perfecto y hace todo con perfección, Jesucristo.

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