JUSTIFICACIÓN

 

JUSTIFICACIÓN

Bienaventurado el varón a quien el Señor no inculpa de pecado.

Rom 4:8

ETIMOLOGÍA

Gr. Dikaiosis: Justificación (dos veces en NT Rom 4:25, 5:18)

Dikaico: Justificar (39 veces en NT)

Dikaiosune: Justicia (91 veces en NT) (solo dos veces se traduce justificación 1Cor 3:20, 2Cor 3:9)

Absolver, rectificar o hacer justa una cosa.

INTRODUCCIÓN

Justificar es el acto jurídico de Dios por medio del cual, Él con base en su justicia declara justo o inocente al pecador que cree en Jesucristo.

1. TIPOS DE JUSTIFICACIÓN

a. JUSTIFICACIÓN POR LAS OBRAS

Es todo acto por medio del cual el hombre quiere reconocerse a sí mismo como digno de inocencia delante de Dios por sus comportamientos o pensamientos, que para él son puros delante de Dios. Pero, ya se ha dicho en la doctrina del pecado que no hay hombre que no peque, y esta práctica o modo de pensar es:

Aborrecible

Luc 16:15 Entonces les dijo: Vosotros sois los que os justificáis a vosotros mismos delante de los hombres; mas Dios conoce vuestros corazones; porque lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación.

Abominación: Gr. bdelugma, βδέλυγμα, G946.

Según el diccionario Strong, viene de bdelusso βδελύσσω, G948. que significa: estar disgustado, detestar (especialmente de idolatría). A su vez bdelusso deriva de bdéo βδέω que quiere decir, apestar o heder. Por tanto, bdelugma según el diccionario Strong, significa: una cosa detestable y es traducida como abominación.

Como trapo de inmundicia

Isa 64:6 Si bien todos nosotros somos como suciedad, y todas nuestras justicias como trapo de inmundicia; y caímos todos nosotros como la hoja, y nuestras maldades nos llevaron como viento.

Jactanciosa

Luc 18:9-14 A unos que confiaban en sí mismos como justos, y menospreciaban a los otros, dijo también esta parábola: 10 Dos hombres subieron al templo a orar: uno era fariseo, y el otro publicano. 11 El fariseo, puesto en pie, oraba consigo mismo de esta manera: Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano; 12 ayuno dos veces a la semana, doy diezmos de todo lo que gano. 13 Mas el publicano, estando lejos, no quería ni aun alzar los ojos al cielo, sino que se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador. 14 Os digo que éste descendió a su casa justificado antes que el otro; porque cualquiera que se enaltece, será humillado; y el que se humilla será enaltecido.

Esto muestra que la justificación por las obras es ineficaz para alcanzar la salvación.

b. JUSTIFICACIÓN POR LA FE

Es un acto divino

Isa 50:8  Cercano está el que me justifica; ¿quién contenderá conmigo? Comparezcamos juntos; ¿quién es el enemigo de mi causa? Que se acerque a mí.

Rom 8:33  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.

Flp 3:9  y encontrarme unido a él. No quiero la justicia propia que viene de obedecer la ley, sino la que se obtiene por la fe en Cristo. Esa es la justicia que viene de Dios y está basada en la fe.

2. JUSTIFICACIÓN EN LA LEY Y EN EL EVANGELIO

En La ley

Se exigía obediencia perfecta (pero nadie logró obedecerla perfectamente)

Sal 130:3 JAH, si mirares a los pecados, ¿Quién, oh Señor, podrá mantenerse?

Sal 143:1-2 Oh Jehová, oye mi oración, escucha mis ruegos; Respóndeme por tu verdad, por tu justicia. 2 Y no entres en juicio con tu siervo; Porque no se justificará delante de ti ningún ser humano.

Rom 3:20 ya que por las obras de la ley ningún ser humano será justificado delante de él; porque por medio de la ley es el conocimiento del pecado.

En el evangelio

Hay justificación verdadera solo por medio de Jesucristo.

Rom 3:24  Pero Dios, por su gran amor, gratuitamente nos declara inocentes, porque Jesucristo pagó todas nuestras deudas.

3. CRISTO ASUMIÓ GRATUITAMENTE EL CASTIGO Y LA CULPA POR EL PECADO

Isa 53:1-5 ¿Quién ha creído a nuestro anuncio? ¿y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová? 2 Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni hermosura; le veremos, mas sin atractivo para que le deseemos. 3 Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado en quebranto; y como que escondimos de él el rostro, fue menospreciado, y no lo estimamos. 4 Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido. 5 Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

2Co 5:21 NBAD Dios tomó a Cristo, que no tenía pecado, y puso sobre él nuestros pecados, para declararnos justos por medio de Cristo.

4. EL PECADOR ES JUSTIFICADO EN CRISTO POR LA FE

Hch 13:38-39 NTV Hermanos, ¡escuchen! Estamos aquí para proclamar que, por medio de este hombre Jesús, ustedes tienen el perdón de sus pecados. 39 Todo el que cree en él es declarado justo ante Dios, algo que la ley de Moisés nunca pudo hacer.

Rom 3:21-28  Sin embargo, Dios nos ha mostrado ahora la forma para que él nos acepte. De ella ya había enseñado el Antiguo Testamento. No se trata de guardar la ley.  22  Dios hace justos a quienes creen en Jesucristo, sin favoritismo alguno.  23  Es así porque todos hemos pecado y no tenemos derecho a gozar de la gloria de Dios.  24  Pero Dios, por su gran amor, gratuitamente nos declara inocentes, porque Jesucristo pagó todas nuestras deudas. 25-26 Dios ofreció a Jesucristo como sacrificio por nuestros pecados. Cuando creemos esto, Dios nos perdona todos nuestros pecados pasados, pues nos tiene paciencia. De esa manera da a conocer su justicia y muestra que él es justo y que nos hace justos por tener fe en Cristo Jesús.  27  ¿De qué podemos jactarnos entonces? Absolutamente de nada. ¿Por qué? Porque nuestra salvación no depende de la obediencia a la ley, sino de la fe.  28  En conclusión, podemos decir que Dios hace a la persona justa por la fe en Cristo y no en virtud de la obediencia a la ley.

Rom 4:5-8 NBAD En cambio, quien no hace obras para que Dios lo considere bueno, pero cree que Dios lo hace justo por creer, esa fe se le cuenta para declararlo justo.  6  David se refirió a esto al describir la alegría de la persona a quien Dios declara inocente sin haber hecho nada para merecerlo.  7  “Dichosos ”, dijo, “aquellos cuyos pecados han sido perdonados y olvidados.  8  Sí, dichosa la persona a quien el Señor no le toma en cuenta los pecados".

1Co 1:30 NTV Dios los ha unido a ustedes con Cristo Jesús. Dios hizo que él fuera la sabiduría misma para nuestro beneficio. Cristo nos hizo justos ante Dios; nos hizo puros y santos y nos liberó del pecado.

Gál 2:16, 21 sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo, nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado. 21 No desecho la gracia de Dios; pues si por la ley fuese la justicia, entonces por demás murió Cristo.

5. LA JUSTIFICACIÓN ES UNIVERSAL

Rom 5:12-19 El primer pecado en el mundo fue la desobediencia de Adán. Así, en castigo por el pecado, apareció la muerte en el mundo. Y como todos hemos pecado, todos tenemos que morir.

 13 Antes de que Dios diera la ley, todo el mundo pecaba. Pero cuando no hay ley, no se puede acusar a nadie de desobedecerla. 

14 Sin embargo, los que vivieron desde Adán hasta Moisés tuvieron que morir, porque pecaron, aun cuando su pecado no fue la desobediencia a un mandato específico de Dios, como en el caso de Adán. En algunas cosas, Adán se parece a Cristo. 

15 Sin embargo, no hay comparación entre el pecado de Adán y el regalo que Dios nos ha dado. Por culpa de Adán, muchos murieron; pero por medio de Jesucristo Dios nos ha dado un regalo mucho más importante, y para el bien de todos. 

16 El pecado de Adán no puede compararse con el regalo de Dios. El pecado de Adán hizo que Dios lo declarara culpable. Pero gracias al regalo de Dios, ahora él declara inocentes a los pecadores, aunque no lo merezcan. 

17 Si por el pecado de Adán, la muerte reina en el mundo, con mayor razón, por medio de Jesucristo, nosotros reinaremos en la nueva vida, pues Dios nos ama y nos ha aceptado, sin pedirnos nada a cambio. 

18 Por el pecado de Adán, Dios declaró que todos merecemos morir; pero gracias a Jesucristo, que murió por nosotros, Dios nos declara inocentes y nos da la vida eterna. 

19 O sea, que la desobediencia de uno solo hizo que muchos desobedecieran, pero por la obediencia de Jesús Dios declaró inocentes a muchos.

6. BENEFICIOS DE LA JUSTIFICACIÓN

No hay condenación

Rom 8:1  Ahora, pues, ninguna condenación hay para los que están en Cristo Jesús, los que no andan conforme a la carne, sino conforme al Espíritu.

Rom 8:33-34 DHH ¿Quién podrá acusar a los que Dios ha escogido? Dios es quien los hace justos. 34  ¿Quién podrá condenarlos? Cristo Jesús es quien murió; todavía más, quien resucitó y está a la derecha de Dios, rogando por nosotros.

Hay paz

Rom 5:1 Justificados, pues, por la fe, tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo;

Se entra en la gracia

Rom 5:2a por quien también tenemos entrada por la fe a esta gracia

Hay firmeza

Rom 5:2b en la cual estamos firmes,

Hay gloria en todo tiempo

Rom 5:2c-4 y nos gloriamos en la esperanza de la gloria de Dios. 3 Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; 4 y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza.

El amor de Dios derramado en el corazón

Rom 5:5a y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones

Se da el Espíritu Santo

Rom 5:5b por el Espíritu Santo que nos fue dado.

Se llega a la salvación

Rom 5:8-10 Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros. 9 Pues mucho más, estando ya justificados en su sangre, por él seremos salvos de la ira. 10 Porque si siendo enemigos, fuimos reconciliados con Dios por la muerte de su Hijo, mucho más, estando reconciliados, seremos salvos por su vida.

Se da la vida eterna

21 Y si el pecado reinó sobre la muerte, el amor de Dios reinó sobre la vida. Por eso Dios nos ha declarado inocentes, y nos ha dado vida eterna por medio de nuestro Señor Jesucristo.

AL SEÑOR JESUCRISTO SEA LA GLORIA, LA HONRA, LA ALABANZA, EL HONOR Y TODO RECONOCIMIENTO POR SU INOCENCIA, POR SU AMOR PONIENDO SU VIDA POR TODOS LOS ENEMIGOS DE DIOS Y DECLARÁNDOLOS INOCENTES.

NUEVO NACIMIENTO

Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios.

Jua 3:3

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