Arrepentíos o pereceréis

 

ARREPENTIMIENTO

 

Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento
Mat 3:8


INTRODUCCIÓN

 Arrepentimiento es el dolor profundo que experimenta el pecador por haber ofendido a Dios. Esto lo conduce a la decisión firme de abandonar el pecado.

Dios es amor y quiere derramar su gracia sobreabundante sobre los pecadores, pero, dado que respeta la libre decisión humana, Él no obliga a los hombres a aceptar su evangelio. Por lo tanto, ya que el hombre está enfermo de pecado pero no lo reconoce, el Señor usa la predicación de la obra redentora de Jesucristo para llevarlo al arrepentimiento de sus actos pecaminosos y poderlo sanar, regenerándolo por medio de su Espíritu.

 

1. CÓMO SE ORIGINA EL ARREPENTIMIENTO.

La predicación del evangelio de Jesucristo tiene la capacidad de llevar el corazón del hombre a la compunción, lo que provoca en él el reconocimiento de la culpabilidad y lo lleva a tomar la firme decisión de alejarse del pecado definitivamente. Este proceso se llama arrepentimiento, y se logra por medio de la obra del Espíritu Santo que actúa a través de la predicación sobre la vida, muerte, sepultura y resurrección de Jesucristo.


La predicación del evangelio está hecha para salvar al hombre:

§   1Co 1:21 Pues ya que en la sabiduría de Dios, el mundo no conoció a Dios mediante la sabiduría, agradó a Dios salvar a los creyentes por la locura de la predicación.

Lo anterior se demuestra bíblicamente cuando Pedro, justo después de ser lleno del Espíritu Santo, predica el evangelio delante de miles de Israelitas, quienes al oírlo se compungieron de corazón y allí fueron sumados a la iglesia con tres mil nuevos bautizados en el Nombre de Jesucristo:

§   Hch 2:37-38 Al oír esto, se compungieron de corazón, y dijeron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones hermanos, ¿qué haremos? 38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

 

2. ¿POR QUÉ SE ARREPIENTEN LOS HOMBRES?

 

a. Porque los predicadores están llenos del Espíritu Santo

Cuando Jesucristo resucitó, estuvo cuarenta días más con sus discípulos, y momentos antes de la ascensión, les mandó quedarse en Jerusalén hasta que fueran investidos de poder de lo alto (hasta que descendiera sobre ellos el Espíritu Santo que Él les había prometido):

§   Hch 1:8 pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.

Así, todo aquel que recibe el poder de lo alto (la llenura del Espíritu Santo) tiene la autoridad y el poder espiritual de predicar el evangelio por el Espíritu Santo.

1Pe 1:12 A éstos se les reveló que no para sí mismos, sino para nosotros, administraban las cosas que ahora os son anunciadas por los que os han §   predicado el evangelio por el Espíritu Santo enviado del cielo; cosas en las cuales anhelan mirar los ángeles.

 

 

b. Porque el Espíritu Santo convence al hombre de ser pecador.

Cuando alguien lleno del Espíritu Santo predica el evangelio, el Espíritu de Dios obra en el corazón del hombre para que se dé cuenta que su posición pecaminosa lo llevará al castigo eterno. Es decir, que Dios lo convence de que su pecado lo guiará por el camino de muerte:

§   Jua 16:8 Y cuando él (el Espíritu Santo) venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio. (Palabras de Jesucristo).

 

 

c. Porque el Espíritu Santo parte el alma y el espíritu del hombre, y le muestra la maldad de su corazón:

§   Efe 6:17 Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la palabra de Dios.

§   Heb 4:12 Porque la palabra de Dios es viva y eficaz, y más cortante que toda espada de dos filos; y penetra hasta partir el alma y el espíritu, las coyunturas y los tuétanos, y discierne los pensamientos y las intenciones del corazón.

Ya que Dios mismo actúa con gran poder sobrenatural por medio de un predicador lleno del Espíritu Santo, convenciendo al hombre de sus pecados y de su terrible fin a causa de ellos, la tendencia natural del pecador entonces será compungirse y arrepentirse de su más mínima ofensa a Dios.


3. LO QUE NO ES ARREPENTIMIENTO

La Biblia presenta ejemplos de individuos que aunque creyeron lo que oían no se arrepintieron. Solo por un momento mostraron algún deseo de enderezar su camino, por una emoción momentánea.

 

 

El siervo que no perdonó

§   Mat 18:26-28 Entonces el siervo se postró delante de él y le rogó: “Por favor, tenga un poco de paciencia conmigo, yo le voy a pagar todo lo que le debo”. 27 El rey tuvo compasión de él, le perdonó la deuda y lo dejó libre. 28 »Cuando este siervo se fue, se encontró con un compañero que le debía cien monedas de plata. Entonces el siervo a quien el rey había perdonado agarró al otro del cuello y le dijo: “¡Págame lo que me debes!”

 

Simón el brujo era bautizado (antes se había arrepentido) y quería comprar el don del Espíritu Santo.

§   Hch 8:18 Al ver Simón que el Espíritu Santo se daba cuando Pedro y Juan imponían las manos, les ofreció dinero a los apóstoles.

 

4. CONSECUENCIAS DE ARREPENTIRSE.

Dios promete grandes bendiciones al verdadero arrepentido:

 

Vida

§   Eze 18:21 Mas el impío, si se apartare de todos sus pecados que hizo, y guardare todos mis estatutos e hiciere según el derecho y la justicia, de cierto vivirá; no morirá.

 


Consuelo

§   Mat 5:4 Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación.

 

 

Su Espíritu

§   Hch 2:38 Pedro les dijo: Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.

 

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